Los efectos del estrés laboral, también en la pareja

Con las exigencias que entraña el estilo de vida actual, el estrés y la depresión son dos de las patologías más frecuentes y devastadoras. Concretamente, el mundo laboral es una de las principales fuentes de estrés y angustia entre las personas que acuden a las consultas de psicología, ya sea como motivo de consulta principal o como motivo subyacente a crisis de pareja y malestar familiar.

Qué es el estrés laboral

El estrés se podría definir como la respuesta fisiológica, psicológica y conductual de un individuo que intenta adaptarse y ajustarse a presiones internas y externas, una adaptación que exige un esfuerzo físico, psicológico y emocional.

El estrés laboral surge cuando se da un desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la propia organización. La persona percibe que no dispone de recursos suficientes para afrontar la problemática laboral y aparece la experiencia del estrés.

Cómo reacciona el organismo ante el estrés

El organismo reacciona ante las situaciones estresantes poniendo en marcha un conjunto de respuestas adaptativas cuyo fin es restablecer el equilibrio. Para ello, utiliza un repertorio de reacciones:

  • Fisiológicas: aumento de la frecuencia cardiaca y de la presión sanguínea, aumento de la respiración, tensión muscular, aumento de la transpiración, etc.
  • Mentales: percepción y evaluación de la situación y de los recursos disponibles, y toma de decisiones.
  • Conductuales: enfrentamiento, huida o pasividad.

El problema aparece cuando esta activación supera la capacidad de la persona, porque es muy intensa o se prolonga excesivamente en el tiempo. En estos casos, los recursos se agotan y llega el cansancio mental. Cuando ese agotamiento se cronifica en el entorno de trabajo, aparece el síndrome del quemado o burnout.

Consecuencias del estrés laboral

Como hemos dicho, el estrés es un fenómeno cada vez más frecuente y con consecuencias muy importantes, ya que puede afectar al bienestar físico y psicológico de quien lo padece, pero también al de las personas de su entorno.

Dentro de las consecuencias para la persona que lo padece, debemos distinguir entre las que se manifiestan a nivel físico y las que lo hacen a nivel psíquico. Además, algunas de ellas pueden aparecer a corto, medio o largo plazo, dependiendo de la intensidad del malestar.

Consecuencias físicas

Entre las consecuencias físicas habituales en quienes padecen estrés laboral están:

  • Alteraciones cardiovasculares, como las arritmias o la hipertensión.
  • Alteraciones dermatológicas, como la caída del cabello.
  • Alteraciones sexuales, como la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la disminución o el aumento del deseo sexual o el vaginismo.
  • Alteraciones musculoesqueléticas, como contracturas musculares, dolores crónicos o tics nerviosos.
  • Alteraciones digestivas, muy frecuentes, como la diarrea, el estreñimiento o las úlceras pépticas.
  • Menor resistencia del organismo frente a agentes patógenos y, por tanto, mayor propensión a enfermedades infecciosas.
  • Dolores de cabeza o cefaleas, una de las consecuencias más frecuentes en las personas sometidas a estrés laboral.

Consecuencias psicológicas

Las consecuencias psíquicas son menos perceptibles, pero, en cambio, mucho más frecuentes. Absolutamente todas las personas que sufren esta situación experimentan al menos alguna consecuencia psicológica, además de emocional. Entre ellas:

  • Dificultad para concentrarse, para mantener la atención y para tomar decisiones.
  • Preocupación excesiva.
  • Sensación de confusión y sentimientos de falta de control.
  • Hipersensibilidad a las críticas.
  • Tartamudeo, imprecisión al hablar y precipitación al actuar.
  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Alteraciones afectivas como mal humor, frustración, ansiedad o incluso un estado depresivo.
  • Presencia de pensamientos autodestructivos.
  • Explosiones emocionales.

Además, se ha demostrado que en las personas que sufren estrés laboral aumenta considerablemente el riesgo de conductas perjudiciales para la salud, como el tabaquismo, el consumo de alcohol o de otras drogas. También parece haber un aumento significativo de problemas relacionados con la alimentación, como la obesidad, la anorexia o la bulimia.

Cómo afecta el estrés laboral a la pareja

Los síntomas que se dan con mayor frecuencia en las personas con estrés son los dolores musculares y de cabeza, el agotamiento y la irritabilidad, y los cambios en el sueño, en la alimentación, en la vida sexual y en el estado de ánimo. Como interfieren directamente en la calidad de vida del día a día, ponen en riesgo la estabilidad y el bienestar de la pareja.

Por ello, otra de las consecuencias del estrés laboral es el progresivo deterioro de las relaciones personales, tanto familiares como de amistad o de pareja, que puede llevar a la ruptura de dichas relaciones y, en casos extremos, a un marcado aislamiento social.

Para evitar que el efecto del estrés laboral en la pareja sea tan devastador, es importante entender cómo puede afectar a la relación.

Reconocer el estrés y hablarlo en pareja

Lo principal, y también lo más difícil, es aprender a reconocer que uno está padeciendo estrés. Es aconsejable tomarse un tiempo para descubrir la raíz del problema, reflexionar sobre ello y luego poder hablarlo con la pareja.

Si las emociones negativas que produce el estrés laboral no se comparten con la pareja, es posible que esta no comprenda el porqué del malestar y se aleje. Esto podría provocar que ambos miembros de la pareja se sientan aislados y solos. Por eso, se aconseja hablarlo en familia: aunque es probable que la pareja no entienda del todo las razones del estrés, porque es una persona diferente, aun así podrá ser un pilar de apoyo y ayudar a pensar en maneras de evitar que el estrés aumente.

Cuidar la intimidad

Además, algunas personas evitan la intimidad con su pareja cuando están estresadas, porque el cansancio físico y emocional las deja sin margen para el encuentro. Esto retroalimenta el aislamiento.

En este caso, la intimidad no solo se refiere a las relaciones sexuales, sino a toda conducta de cercanía afectiva con la pareja, sea física o verbal. La intimidad ayuda a aliviar la tensión y la ansiedad, y eso puede reducir, en parte, los síntomas del estrés laboral.

Cómo te ayudamos en el Centro Psicológico Gran Vía

Realmente, no existe un solo remedio para combatir el estrés laboral y sus consecuencias, pero de nosotros depende cómo reaccionar ante esta situación y qué ayuda buscar. Cuando el desgaste ya ha llegado a la relación, la terapia de pareja en Bilbao ayuda a recuperar la comunicación y la cercanía perdidas.

Bibliografía

  • Del Hoyo, M. A. (2004). Estrés laboral. Madrid: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.
  • Peiró, J. M. (1993). Control del estrés laboral. Madrid: Eudema.
  • Peiró, J. M. (1999). Desencadenantes del estrés laboral. Madrid: Pirámide.
  • Peiró, J. M. (2001). El estrés laboral: una perspectiva individual y colectiva. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, n.º 13-2001, pp. 18-38.
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Sonia de la Peña

Psicóloga clínica y directora del Centro Psicológico Gran Vía en Bilbao. Desde siempre me ha apasionado la vida y las personas. Me ha fascinado entender cómo reaccionamos ante distintas situaciones y cómo podemos acompañarnos para resolver conflictos y recuperar la felicidad

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